Un cristiano solo no es un cristiano
- CVX Uruguay

- hace 9 horas
- 3 Min. de lectura
“Un cristiano solo no es un cristiano” y otros aprendizajes de la Experiencia Peregrinos 2026
Del 18 al 28 de enero de 2026 tuve la oportunidad de participar en la Experiencia Peregrinos, una instancia organizada por la CVX Chile para jóvenes de la región. Esta propuesta se desarrolló en dos etapas bien diferentes, pero profundamente conectadas entre sí: la primera, de Ejercicios Espirituales, y la segunda, de formación comunitaria en el carisma de la CVX.
En uno de los últimos días de la experiencia, Dani, integrante del equipo organizador, me pidió grabar un video con mi testimonio. En ese momento me enfrenté al mismo desafío que me atraviesa hoy al escribir estas líneas: ¿cómo poner en palabras todo el bien recibido?
Si bien podría estar horas hablando de la experiencia, creo que un descubrimiento central que la sintetiza tiene que ver con la importancia de la vida comunitaria y con la necesidad de profundizar en la espiritualidad ignaciana para poder vivirla con mayor fidelidad, encontrando en la CVX un espacio concreto donde ambas se hacen posibles.
Fue a partir de esta experiencia que pude tomar verdadera dimensión de lo que significa que la CVX sea mundial. El encuentro con otros cevequianos y cevequianas, de distintas nacionalidades y contextos socioculturales, me permitió descubrir que, más allá de las diferencias, compartimos una misma opción: vivir la fe en comunidad desde la espiritualidad ignaciana.
Entendí entonces que la CVX no es solo la comunidad con la que me reúno los domingos a las 20:00 después de misa, sino que forma parte de algo mucho más grande; y que la CVX mundial no es simplemente la suma de comunidades dispersas por el mundo, sino que esas comunidades, aun siendo muchas, forman una sola comunidad.
La etapa formativa de la experiencia tuvo una relevancia particular para mí. Si bien ya venía percibiendo en mí una falta de formación en el carisma de la CVX y en la espiritualidad ignaciana, esta instancia me permitió tomar mayor conciencia de cuánto me queda aún por profundizar y, al mismo tiempo, de cuán centrales son estas dimensiones para sostener una vida comunitaria vivida desde la CVX.
En este marco, hubo tres momentos que me marcaron especialmente. El primero fue el testimonio de Benito Baranda y Lorena Cornejo, cuyo matrimonio da cuenta de una opción de vida por los más postergados. El segundo fue el acercamiento a la figura de San Alberto Hurtado a través de las charlas de Jaime Castellón S.J., autor del libro San Alberto Hurtado: A Dios desde los descartados. Finalmente, el descubrimiento del método de ver, juzgar y actuar, en el que encontré un modo concreto de proceder frente a los desafíos del mundo de hoy.
Participar en experiencias como Peregrinos, que resuenan tan hondo en nuestro interior, suele dejarnos llamados e invitaciones, junto con el desafío de trasladarlos a la vida cotidiana para que no queden solo en el recuerdo de lo vivido. Me gustaría compartir uno de ellos en forma de pregunta, que quizá resuene especialmente entre quienes no hace tantos años formamos parte de la CVX y no hemos participado tanto de instancias más allá de nuestra comunidad:
¿Cómo estoy viviendo hoy mi pertenencia a la CVX y en qué medida esa vivencia se acerca al modo de vivir la fe al que la CVX nos invita?
Valentina García Perdomo (Buena Noticia)






Comentarios